María Teresa de Jesús Romero

Nació en Cabeza de Buey (Badajoz), el 9 de octubre de 1861 en el seno de una familia de la nobleza española y en un ambiente eminentemente piadoso. Fue bautizada con el nombre de Jacinta.

Desde pequeña manifestó su deseo de ser religiosa, sintiendo la llamada de la vida contemplativa. Es así como decidió ingresar en la comunidad de Hinojosa de Duque, el 15 de octubre de 1879. En enero de 1890 vestía el hábito con el nombre de sor María Teresa de Jesús. 

Fue abadesa de en su monasterio de Hinojosa con 28 años. Se sabe que su gestión fue muy fructífera. Dejó un recuerdo imborrable de su corto pero eficaz gobierno. A los pocos días se dispuso a tener el primer capítulo conventual.

“Dios, mi conciencia, mi Regla y mi comunidad”.

Lema de sor María Teresa de Jesús Romero.

Caminaba por el camino trillado de las cosas ordinarias, en mi pequeñas, pero practicándolas de una manera grande por la constancia y pura intención de agradar a Dios.

Por la enfermedad que le aquejaba, la sierva de Dios, sintió el fin de su vida. El 12 de mayo de 1910, falleció Madre María Teresa de Jesús, a los 48 años de edad. El clamor popular dijo por aquella época: Ha muerto una santa.

El proceso de beatificación y canonización de Madre Teresa se abrió el 21 de julio de 1921.